Set08

El cambio en la forma de hacer política

“Es hora de cambiar la manera de hacer política, hay que buscar un entendimiento entre todos los partidos dejando de lado los agravios”

“El Uruguay tiene ya demasiados años los mismos actores políticos, un país que se va cayendo en la confianza, va perdiendo su credibilidad, va comprometiendo hasta su propia existencia en la permanencia de hombres y círculos de poder que eventualmente lo único que hacen es pelearse por el poder y sólo por el poder”,”No piensan en la gente, no piensan en los ciudadanos y no piensan en la necesidad de la sociedad”

“Vemos el lamentable espectáculo en el seno de todos los partidos y dentro de los partidos de los sectores, cuando vemos esas intrigas palaciegas, cuando vemos esos puñales traperos que lo único que buscan es descalificar a unos y otros porque el tema está en quién agarra la tajada. ¿La tajada de qué quieren agarrar?, o no se dan cuenta que no hay más tiempo para seguir jugando a luchar por el poder, o no se dan cuenta que hay un país desangrándose y exportando a sus hijos, que no tiene más tiempo para seguir confrontando y lastimándose, o no se dan cuanta que llegó la época del diálogo, de la actitud positiva, que llegó la época de exigir las credenciales”.

Credenciales: “Qué hiciste vos en la actividad privada, qué hiciste en la actividad pública, en qué barrio vivís. El éxito hay que mostrarlo en todos los terrenos, y el que no fue exitoso en la tarea privada dificulto que pueda serlo en la actividad pública”.

“Este es el momento de exigir responsabilidades; este es el momento de renovar el contrato a los actores políticos y pedir que si quieren el voto, presenten lo que hicieron. Es hora de balances, no es hora de promesas. Para promesas fáciles, hay un montón; para exhibir resultados, habemos unos pocos. ¡Pues los pocos que tenemos resultados para exhibir, arriba de la mesa! ¡Los que no, a la cola!
Pero de eso se tiene que encargar el pueblo; de eso se tienen que encargar ustedes: de laudar y de poner las cosas en su lugar. No podemos permitir seguir siendo tan ingenuos pensando que aquellos que en su vida personal no tienen resultados para exhibir, puedan ser capaces de exhibir resultados luego de que lleguen a los cargos públicos. Lamento decirles que el que no aprende antes es difícil que pueda aprender después. No cometamos el error y la imprudencia de equivocarnos: el Uruguay no admite más errores; el Uruguay no admite más equivocaciones. Tenemos que trabajar juntos, como lo hemos venido haciendo; debemos hacerlo porque tenemos que dar solución a los temas sensibles y claves del país.

“Nosotros nos estamos imaginando que hay una búsqueda de toda nuestra gente de nuestra sociedad, por tener respuestas a los problemas que tienen hoy: poder alimentarse todos los días, enfrentar las obligaciones con dignidad, pagar los servicios básicos, evitar que un hijo se vaya. Vemos a un pueblo que en su gran mayoría está en una actitud crítica, contra aquellos que lo único que presentan como posibilidad de cambio es la confrontación. Si nos seguimos peleando, las respuestas a los problemas no van a venir.”

“En el Uruguay es posible hacer determinadas cosas, y depende de nosotros. No depende de factores externos cien por ciento, que a veces conspiran para buscar un mejor resultado y a veces la facilitan cuando la coyuntura es favorable. Ojo, es una coyuntura, no nos podemos equivocar y creer que esto es permanente en el tiempo. Entonces, como en el año 2002 el mundo le dijó al Uruguay que el crédito se agotó (porque además fuimos tan tontos que hasta nos dejamos vaciar los bancos privados porque los controles no funcionaron), ahora estamos en una situación compleja, porque quien tenga responsabilidades mayores para 2005, se va a encontrar con la dificultad de que no tiene crédito para pagar el costo de funcionamiento del país. Y si no tiene eso, tiene que tener ingresos que le permitan atender ese funcionamiento. Ahí es donde empiezan a aparecer los grandes desafíos. Vale decir que tenemos que llamarnos los uruguayos a un baño de realidad, y en un año electoral debemos buscar los mecanismos para demostrar que los uruguayos nos podemos querer. Acá no va a venir ningún país a solucionar los problemas de los uruguayos”.

“Porque pensar que va a llegar el año 2005, vamos a tener recursos sin seguir pidiendo crédito para poder pagar el costo de funcionamiento del país, que no sé cómo se va a poder hacer eso, y simultáneamente que los 400 y tantos millones de dólares de endeudamiento y de bonos lo vamos a poder atender, es una utopía total. O pensar que vamos a atender los 1.400 millones de dólares de vencimiento en 2006, es totalmente inimaginable que eso pueda suceder. Es imposible, solamente se puede lograr si quien va a negociar va en representación del país y no de un partido político. Van a tener que conseguir plazos especiales, reducción de pagos y va a tener un gran desafío en la negociación por delante”

“Hoy querer insistir en que la respuesta a los problemas del Uruguay pasan por lo ideológico, y todo lo que es blanco hay que sacarlo y poner todo negro porque con todo negro vamos a lograr un resultado, le digo con franqueza, no creo en eso, vamos a ir a un desastre. Y si no puede cumplir, se va a tratar de justificar echándole las culpas a alguien”

“Estamos convencidos que alguien tiene que invitar a un asado, o a un café, o un vinito, a los tres candidatos designados de cada partido, para ponerse alrededor de la mesa y discutir las bases de cómo lograr esas políticas de Estado (buscar acuerdos). Nosotros aspiramos a tener una legitimación mayor y poder estar en esa mesa para analizar los temas”